La cifra es correcta. Según la Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo publicada el 30 de septiembre de 2026, el Índice de Confianza Comercial bajó de 27,5% en julio a 23,3% en agosto, 4,2 puntos menos, y agosto es el primer mes del nuevo gobierno (desde el 7 de agosto). La caída se explica sobre todo por peores expectativas: la percepción de la situación económica para el próximo semestre cayó de 46,5% a 38,2%, y la de la situación actual de 40,4% a 33,2%; la directora de Fedesarrollo, Marcela Meléndez, lo atribuyó a 'la reducción en las expectativas' y a la peor percepción de la situación actual. Contexto que la pieza no da: agosto fue también el mes del terremoto del 10 de agosto, y la confianza del consumidor cayó 5,2 puntos ese mismo mes (de 20,7 a 15,5, ver el indicador del sitio), así que no todo el deterioro puede atribuirse al cambio de gobierno; el índice comercial sigue en terreno positivo; la confianza industrial casi no cambió (5,8%, 0,3 puntos menos); y los industriales mejoraron con fuerza su percepción de las condiciones para invertir, que subió 35,3 puntos frente a mayo, y la de las condiciones sociopolíticas para la inversión, que subió 86,2 puntos.
La afirmación es verdadera; leerla como prueba de que el Gobierno hundió la confianza empresarial sería ir más lejos de lo que muestran los datos.
