Las cifras existen: coinciden con los datos preliminares del Ministerio de Defensa publicados por El Tiempo el 25 de septiembre, que comparan agosto de 2026 con agosto de 2025. Secuestro: 18 casos frente a 86 (-79%). Extorsión: 499 denuncias frente a 1.299 (-62%). Víctimas de masacres: 27 frente a 64 (-58%).
Pero les falta contexto por cuatro razones. Primera, comparan un solo mes, y ese agosto incluye seis días (del 1 al 6) del gobierno anterior. Segunda, el -58% no es de masacres sino de víctimas de masacres. Tercera, los mismos datos de Mindefensa, tomados de enero a agosto, dan una foto distinta: los homicidios suben 2% (9.434 frente a 9.256), la extorsión sube 3% (8.717 frente a 8.436) y las víctimas de masacres suben 12% (260 frente a 232); solo el secuestro extorsivo baja en el acumulado (-49%).
Cuarta, la extorsión tiene un subregistro muy alto, así que una caída de denuncias en un mes puede reflejar menos denuncia y no necesariamente menos delito. Además, Indepaz cuenta 89 masacres en 2026 al 6 de septiembre, 14% más que un año antes. La caída de agosto es un dato real y alentador, pero un mes no alcanza para hablar de una tendencia, y presentarlo sin el acumulado da una impresión más favorable de la que muestran las cifras completas. La reducción de 64% en homicidios en Barranquilla que también mencionó el presidente no pudo verificarse con una fuente independiente.