Hecho confirmado: el 28 de septiembre de 2026 el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció que el Gobierno le pidió al Fondo Monetario Internacional adelantar la misión de su Consulta del Artículo IV, una evaluación independiente de la economía y de las finanzas públicas, que el ministro llamó 'un instrumento clave para anclar la confianza'. La víspera, en su alocución del domingo 27, el presidente dijo que la situación fiscal es 'la más crítica de toda nuestra historia', que 'el saldo está en rojo' y le ordenó al ministro conversar con el FMI en busca de una salida negociada a la crisis de la deuda. Según Hacienda, el Estado recauda cerca de $29 billones al mes y gasta cerca de $40 billones, un faltante de unos $11 billones mensuales. 'El daño de estos cuatro años no se resuelve en los 50 días que llevamos administrando el desastre', dijo Gómez.
La solicitud llegó después de una visita a Bogotá de Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI, que se reunió con el vicepresidente José Manuel Restrepo y con el equipo económico. Ningún medio reporta que se haya pedido un crédito ni un monto. Análisis. Primero, qué es y qué no es: la Consulta del Artículo IV es la revisión periódica, normalmente anual, que el FMI hace de todos sus países miembros.
No es un préstamo ni trae condiciones; pedir que se adelante no suma deuda. Segundo, lo que va más allá de eso: el presidente no habló de una revisión técnica sino de buscar con el FMI una salida negociada, y el Gobierno no ha aclarado si piensa pedir financiación. Un programa de financiamiento del Fondo sí viene con condiciones de ajuste. 600 millones (cerca de $22 billones, según el Pacto Histórico).
Las reglas del Fondo obligan a devolver lo girado entre tres años y tres meses y cinco años después del desembolso, así que esos pagos cayeron en el gobierno de Gustavo Petro. Volver al FMI por plata significaría endeudarse de nuevo con el mismo acreedor al que el país terminó de pagarle hace poco. Cuarto, el efecto del mensaje: cuando el jefe de Estado dice que las finanzas están en su peor momento histórico, los mercados escuchan. 151,73 el 18) y el TES a diez años llegó a 12,84%; hay factores externos en ese movimiento y no se le puede atribuir todo a la alocución, pero la advertencia oficial no ayuda a bajar el costo de endeudarse.
Quinto, las cifras de $29 y $40 billones son declaraciones del ministro, no un informe fiscal publicado, y la Ley de Rescate que haría el ajuste todavía no se ha radicado. Las dos lecturas. Para el Gobierno, pedir una mirada independiente del FMI es un gesto de transparencia que ancla la confianza, y la crisis es herencia del 'sobreendeudamiento' del gobierno anterior. Para el Pacto Histórico, 'Colombia no necesita entregarse al FMI para financiar el presupuesto de 2027', y el camino es una reforma tributaria progresiva que cierre el déficit con recursos internos y evite deuda externa condicionada a recortes.
Por qué este sitio lo registra como negativo: combina un diagnóstico alarmista hecho desde la propia Presidencia, sin un informe fiscal que lo respalde, con una apertura a negociar con el FMI que el Gobierno no ha precisado, en un país que acaba de terminar de pagar el último crédito del Fondo. Lo que no está confirmado: si habrá solicitud de financiación, por cuánto y con qué condiciones, y la fecha de la misión.