Hecho en disputa: el 22 de septiembre de 2026 murió en un operativo del Ejército un hombre que la Junta de Acción Comunal de la vereda Guaduales Nueva Esperanza, en La Macarena (Meta), identifica como el campesino Luis Carlos Mojica Guzmán. Según la denuncia de la JAC, divulgada el 25 de septiembre, hacia las 12:30 p. m. las tropas retuvieron en su casa a una familia (Yuli Andrea Motta Tovar, Luis Carlos Guerrero Real y sus dos hijos menores), golpearon e interrogaron a la mujer, y hacia las 3:35 p.
m. dispararon sin aviso contra Mojica, un vecino desarmado que llegó en bicicleta a ver cómo estaba la familia. La comunidad denuncia que los soldados usaron a la familia como escudo y se llevaron el cuerpo, y teme un montaje para presentarlo como integrante de un grupo armado. La versión del Ejército, del 29 de septiembre, es otra: el procedimiento fue en la vereda Itilla, en Calamar (Guaviare), y el muerto era alias 'Rafael', del anillo de seguridad de la estructura John Linares, de las disidencias de alias Calarcá.
Reporta la incautación de 14 proveedores de fusil, más de 500 cartuchos, una granada, equipo de campaña y chalecos. La Defensoría del Pueblo pidió el 26 de septiembre 'información completa sobre lo sucedido', que se esclarezcan los hechos 'con la debida diligencia' y que el Ministerio de Defensa active sus controles internos. Investigan la Fiscalía (con el CTI), la Justicia Penal Militar y la Procuraduría. Por qué este sitio lo registra como negativo, sea cual sea la versión que resulte cierta: en un operativo de la Fuerza Pública no deberían morir civiles, y aquí hay una denuncia concreta, con nombre, hora y testigos, de que murió uno, y de que una familia con dos niños fue retenida y agredida.
Las dos versiones no coinciden ni en el municipio ni en el departamento, lo que por sí solo exige una explicación. Si se confirma la de la comunidad, sería la muerte de un civil a manos del Estado; si se confirma la del Ejército, la discrepancia sobre el lugar y el trato a la familia siguen sin aclararse. Colombia tiene una historia dolorosa de civiles presentados como combatientes, y por eso estos casos no pueden cerrarse con el comunicado de una de las partes. Lo que no está confirmado: la identidad del muerto, el lugar exacto y si portaba armas.